martes, 16 de noviembre de 2010

Historia sobre el pastoreo en los Picos de Europa.

Los pastores de los Picos de Europa, acompañan a sus rebaños en las épocas anuales en busca de pasto. El camino, consta de la subida mas alta a las majadas de los Picos en primavera hasta la caida de las primeras nieves para bajar a los pueblos, todo está rodeado por un paisaje con un abrupto relieve, y un clima cambiante. Todo lo que les rodea a los Picos son pueblos situados en los sitios mas rocambolescos, rodeando a los macizos, donde llega la blanca mano de la nieve, donde hay pastos que segar, siempre atentos a la época de escasez; los invernales con cabañas para la ganadería y sus pastores, nos regala la vista con cabañas rodeadas de fresnos o con muros a media altura para retener a los rebaños con pasto.

Los caminos hacia los puertos utilizados por el ganado cuando van "de muda" en dirección a las brañas o vegas, en busca de la hierba nutritiva y fresca de esa época. Con la caida de las primeras nieves, el ganado retorna camino a los pueblos, mientras se acerca el invierno es tiempo de establos o cuadras, hierba y cebada en los comederos, y si la nieve lo permite el salir a los bebederos a la luz del día.

Esta es la actividad que realizan los pastores quienes apenas llegan a una decena hoy en día, cuidan dia tras dia de sus rebaños de cabras, ovejas y vacas, ordeñan, preparan la leche con el cuajo para hacer los quesos en la majada y mantienen con vida las cabañas y los paisajes de los Picos de Europa, otra vida diferente a la ciudad.

El origen de esta actividad cuenta con una genealogía de gran antigüedad, nos quedan rastros, algunos de tipo neolítico, y con una organización parroquial aun en su territorio. Su genealogía cuenta con grandes ciclos como la prehistoria, neolítico, hasta el día de hoy, al que asistimos al final de uno de ellos, y con este ciclo se acaba una importante cultura, si bien no la única. Ya que entre las contemporáneas cuenta el excursionismo, que se abrió paso junto con el alpinismo.

Los movimientos alpinistas y sus clubs se fundaban a mediados del siglo XIX y en España, los "pirineístas" cogerían el impulso.
El movimiento del excursionista no dejaba de ser una deriva de otros usos aristocráticos, que como la caza compartían un espacio, y en sus principios se realizaba a espaldas de la cultura del pastor. Pero nadie imaginaba que ambos mundos se unirían para utilizar el preciso conocimiento del terreno que poseen los pastores, hizo que convirtieran a aquellos excursionistas y cazadores como sus clientes, y fueron citados y elogiados en sus crónicas; como ejemplo tenemos a Gregorio Perez "El Cainejo" junto con el marqués Pedro Pidal en su ascensión al Pico Urriellu, y se produjo un verdadero contacto cultural.

Las prospecciones geológicas que fueron realizadas en la segunda mitad del siglo XIX, y las explotaciones mineras que surgieron después se prolongaron durante la primera mitad del s XX y coexistieron tambien junto con el pastoreo.

Las empresas mineras repartieron trabajo, entre los que estaban aquellos que vivian en las alturas, habia mujeres que lavaban mineral o cocinaban para los picadores, se realizaron infraestructuras que quedaron al uso de todos, pero también para el ganadero.

Con Pedro Pidal surgen los movimientos conservacionistas, que mas adelante trataré, desempeña un papel relevante en el tratamiento territorial; de su impulso se nutró la torpe tecnocracia franquista y el movimiento conservacionista que florecerá durante la segunda mitad del siglo XX. Su último cuarto de siglo, monopolizado por el turismo y los usos masivos del espacio, conlleva impertérrito el final del pastor. O eso parece







Rosa, la pastora de Bulnes que pasaba la epoca de verano en Pandébano
alli pasaba la estancia con su ganado, sus gallinas, se dedicaba a la siega
y a la fabricacion del queso que ella misma ahumaba en su cabaña.

Esta es la cabaña que Rosa utilizaba en verano, hasta que las primeras nieves la
obligaban a bajar al pueblo de Bulnes, para pasar el frio invierno.                      

Pastor cuidando de sus ovejas y su perro.

3 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. El mundo rural y la fauna salvaje están obligados a enterderse, tienen que coexistir juntos si quieren sobrevivir. El sector ganadero si quiere subsistir tiene que llevar a cabo medios que le ayuden en su ganadería a través de medios preventivos, (Mastines, cierres electrificados, una vigilancia mayor por parte del ganadero e incluso estabular al ganado por la noche cuando el caso lo permita, será un bien para el mismo y para la fauna salvaje local).
    Por otro lado, la población amante de los productos ecológicos y respetuosos con la Naturaleza y su biodiversidad va increchendo cada vez más, y no aceptará alimentos fuera de estas premisas.

    ResponderEliminar
  3. En respuesta al comentario anterior,su opinión es la clásica de quien no tiene que convivir con nada de lo que según el deberían convivir los demás...es el comentario de un friki expulsado de greepeace y que desde Galicia lleva promoviendo un boicot a todo lo Asturiano,es lo que comúnmente se denomina ecologeta...y que no dan ejemplo con lo que predican

    ResponderEliminar